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I just came to say hello.

Querida amiga Madyson, hace mucho tiempo que no se nada de ti, demasiado… El tiempo pasa y la gente cambia pero me gustaría volver a verte. Te acuerdas cuando jugábamos en el jardín de atrás de tu casa? Hiciéramos lo que hiciéramos siempre acabábamos perdidas de barro y con una riña de nuestras madres, pero no había día en el que no se me escapara una sonrisa junto a ti. Se que hemos crecido, los tiempos han cambiado y ya no tenemos esa inocencia que tuvimos una vez. Pero me da igual, necesito ir contigo y tomar un café al bar de enfrente de la discoteca “El erizo” donde pasamos tantas noches juntas, éramos tan jóvenes… Pensábamos que nos comeríamos el mundo! Aun me acuerdo de esas noches, tú siempre arrasabas, siempre me repetías la misma frase “ si no lo hago ahora cuando lo haré Helena?”, no se si aun seguirás con la misma idea o si habrás sentado la cabeza, si te habrás casado o incluso tendrás hijos. La verdad es que las cosas no me van mal, no tengo motivo del que quejarme, trabajo estable, bueno amigos y a mis padres cerca, el amor… bueno el amor siempre me ha ido mal, eso tu ya lo sabes bien! Quiero volver a verte, no es que sea algo nuevo porque desde entonces he vuelto a tu casa para ver si aún vivías allí o si me podían dar la dirección de tu nueva casa pero nada. Te busqué por las paginas blancas, amarillas, hasta por las rosas! Pero intento en vano. Llevo mucho tiempo buscándote y por fin e dado contigo, quien lo diría! Por una red social! Me acuerdo que cuando éramos pequeñas nuestros métodos de comunicación eran mas rudimentarios! Una hilo de tu ventana a la mía. La verdad es que te necesito, si porque últimamente he perdido la esperanza y miro atrás y en todos mis recuerdos felices apareces tu, con una gran sonrisa y con esa vitalidad que nunca he vuelto a ver. Necesito que me vuelvas a contagiar, por los viejos tiempos, por ti y por mi, brindar por las jóvenes promesas que éramos. Lo necesito.
Atentamente tu amiga Helena.

Helena esa noche no durmió, ni la siguiente ni la siguiente, tenía demasiadas preguntas sin respuesta, demasiados laberintos sin salida. Ella únicamente se estiraba i recordaba mientras pequeñas lágrimas iban cayendo por su tierno rostro destrozado. Porque tantas palabras bonitas, palabras que llegaban al corazón i enamoraban, palabras llenas de sentimientos inventados, palabras que llegaron a significar tanto en ella, al fin y al cabo solo fueron simples palabras, falsas palabras...
A partir de entonces ella no volvió a dar, ni a experimentar, no podía. Helena se refugió en sus libros de amor, historias sobre un amor perfecto, el que ella siempre deseó, aunque siempre se conformó con una tercera parte de todo aquello que leia. Cada libro le hacia sentirse un poco mejor, pensaba sin encontrar respuesta a sus preguntas, lo único que savia es que ella estaba allí, sin él.

Nunca llegué a entender las razones que daba el corazón pero sin duda lo amaba. Tampoco entendí esas miradas que te dejan sin palabras, esos momentos que jamás conseguí borrar de mi desdichada mente y roto corazón. No entendí porque los “siempre” eran mentiras porque las palabras que salían de tu boca era como la brisa del mar, suave, tierna pero pasajera. Nunca llegue a comprender el estrés de este mundo. En verdad nunca entendí nada, en esta vida a lo único que me limité fuéa sonreír, de eso savia mucho.

Certeza es verte sonreír.

Palabras vacías

Helena ese día se levantó temprano, se asomó lentamente hacia la ventana, hoy iba a hacer un mal día, lo presentía. Las pequeñas nubes se asomaban por el horizonte y una pequeña brisa marina le revolvió su larga melena rebelde. Ella havia cambiado, no era la misma de siempre, sentía nostalgia de aquellos fuertes brazos que le abrazaban cada despertar i no le dejaban marchar .Sentía que hasta la melodía de los pájaros havia cambiado, necesitaba sentir una vez más esas tiernas caricias recorrer su cuerpo. Se fue al baño i encendió el agua caliente y mientras se desnudaba se miró al espejo .No podía soportar el hecho de no volverle a tener, estaba perdida y asustada, entró en la ducha haciendo que se perdiera entre el agua sus lágrimas llenas de recuerdos, de sentimientos que quizás jamás volverá a sentir. Sabía que no volvería a estar con él al igual que sabia que nunca desaparecería el dolor en su corazón, la huella que dejó.A partir de ese insante Helena intentó continuar sin recordar la mirada perdida que producian sus ojos verdes al mirarla. Siguió su camino pero lo que lo que Helena no sabía es que lo único que hacia era sobrevivir, ja no sentia ni comprendía nada de su alrededor.Helena lo único que hacia era sobrevivir sin él en este mundo lleno de falsas palabras.

Sueños de papel

Helena siempre fantaseaba escribiendo mil y un cuentos sobre príncipes y brujas, sobre castillos y magia. Escribía tumbada en el verde césped inspirándose en todo lo que le recordaba ese olor a hierba recién cortada. Eso le gustaba pero lo que de verdad le encantaba era convertir esas historias en diminutos barcos de papel y tirarlos al mar; ver como sueños, amores imposibles, esperanzas y anhelos se pierden, quien sabe alo mejor alguien llega a leerlas algún día o desaparecen entre las profundidades del mar.