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Así era.


-Ale- le dijo Fran.
-Si Fran?- le pregunto Ale pensando en sus cosas.
-Te quiero…- Ale se quedó atónita, pensaba que no había escuchado bien, que se lo había inventado; no supo que decir y le abrazó- no sabes hacia cuanto que esperaba escuchar esas palabras de tu boca-susurró muy bajo Ale.
-Que dices?- Pregunto Fran pensando que habría sido mejor no decírselo.
-Nada Fran, yo también te quiero- y le besó antes de que rompiera aquel bonito momento como acostumbraba a hacer él; pero era así y así le gustaba a ella

Acuerdate

Decidió volver a casa por esa calle donde aún resonaban sus pasos bajo la lluvia. Se paró. “Fue aquí, exactamente en este punto, bajo estas piedras donde unimos nuestros labios entre un juego de palabras.” Piensa Ale. Cierra los ojos y recuerda ese instante, era, era, era como... si alguien le estuviera presionándole la barriga con algún tipo de fuerza sobre natural; pero le encantaba, oler su perfume, sentir su cuerpo.
-Sabia que te encontraría aquí.- Ale se giró pudiendo intuir con alegría de quien era aquella voz. Él no la dejó. La agarro por la cintura. Ale podía sentir su lenta respiración en su cuello. Primero la besó tiernamente en el cuello, luego en la mejilla y a continuación girándola lentamente en la boca. Otra vez esa sensación. Le encantaba, sin duda le encantaba.

Olor a primavera


A Alex le maravillaba el paisaje que tenía delante de ella, las olas chocándose contra el mar, con rabia y fuerza, el cielo y el mar; una unión perfecta. No sabía donde comenzaba uno y acaba el otro. Inspiró fuertemente ese aire fresco que le llenaba los pulmones de vitalidad. De repente unas manos le cubrieron los ojos.
-Tok-tok- le susurró alguien al oído
-Quien es?- respondió Alex risueña.
-El que te robará el corazón.-Ella se ruborizó cuando escucho esas palabras, era él, el que le había robado un beso bajo la lluvia diciendo que le robaría el corazón. Lo que él no sabía era que ya se lo había tobado; hacia mucho tiempo. No pudo decir nada, no le salían las palabras. Únicamente sonrió. Una sonrisa que delataba lo feliz que era. Se giró para verle la cara. Él la besó fuertemente. Abrazándola por la cintura sin dejar centímetro de separación entre ellos dos. Ella a la vez le acariciaba su pelo rubio oscuro y su fuerte cuello. No podía dejar de besarle, un fuerte magnetismo le atraía hacia él, hacia su boca…
Y se quedaron allí toda la tarde, abrazados, juntos, sin noción del tiempo, besándose, intercalando las manos, mirando ese bello paisaje del mar.

Chocolate caliente para días fríos

-¡¿Ale as visto que día?! Le quita la alegría a cualquiera.- dijo Olivia enfadándose con el tiempo.
-Aja…- contestó Ale removiendo lentamente su chocolate caliente sin escuchar demasiado a su amiga.
-Encima mira mi pelo, encrespado ¿y si por casualidad veo a Fran, que? ¡No me puede ver así! Que pensaría. – se comenzó a preocupar.
- Tranquila Oli, estás guapa de todas las maneras. Fran el primero que opina así. No se como os aguantáis si vuestros ojos dicen que os queréis comer la boca¿ A qué esperáis?
- No es tan fácil Ale,ja lo sabes…- desvió la mirada hacía la lluvia. Su amiga hizo lo mismo.
- A mi me gusta- dijo sin esperar respuestas.
-El que?- pregunto extrañada Oli.
-La lluvia.
- Y porque? Yo no le veo nada positivo- refunfuñó tocándose el pelo.
-Me gusta ver resbalar las gotas de agua, hoja tras hoja. Que me empapen. Empaparme. Sentirme libre. Me gusta perseguir gotas tras el cristal- y mientras hablaba iba jugando a perseguir las gotas – y ver como se van juntando unas con otras. No se me gusta. Sin más.- En verdad le gustaba por más cosas que si amiga no savia aún. Como ese beso robado entre las calles de Barcelona un día atrás.
-Veámonos antes de que llueva mas y no podamos salir de aquí.

Ale se vuelve a enamorar

- Cuéntame más de tu vida ¿Que cosas has hecho durante tus 16 años? Quiero saber más de ti.
- Alex se rió- ¿Que quieres saber de mi? No soy interesante, soy una chica muy normal...
- Eso lo decido yo, no tú. Y seguro que eres tan normal como dices. Eres especial, por lo menos para mi.
- ¿Como fue tu primer beso?- le preguntós seguidamente él.
- Déjame pensar… Fue en el patio del colegio, un niño me dio un dibujo y se fue corriendo, pero al seguírle se paró. De pronto me besó y echo otra vez a correr. Tan solo tenía ocho años. Fue simple pero bonito ¿No crees?
- Sí, no lo niego pero me gustan más los besos de película...
- ¿¡ Y a quien no le gustan?! Mi preferido es… No lo se, la verdad, todos me parecen bonitos, pero irreales, en la vida real eso no pasa.
- Si tuvieras que escoger uno ¿cual seria?
- Mmmm...Se puso a pensar y antes de que pudiera hablar él la besó. Ale se sorprendió. Durante los primeros 10 segundos puso resistencia pero su atracción hacia él pudo con ella. El beso fue suave, dulce y apasionado. Nadie les pudo interrumpir, nadie excepto las fuertes gotas que caían sobre su cabeza. Estaba lloviendo y no se habían dado cuenta. ¿Cuanto tiempo llevaban besándose? Se preguntó Alex. Comenzaron a correr hacia algún portal para cubrirse.
- ¿Ya sabes cual escogerías?- le dijo él corriendo bajo la lluvia
Alex se paró en medio de la calle y le dio un fuerte estirón a él, iban de la mano. Alex se le acercó a la oreja y le susurró lentamente mientras se empapaban de esa agua fresca de primavera:- Bajo la lluvia… Como la película del diario de Noah.- Le sonrió y hecho a correr otra vez obligándole a correr sin dejar responder a nada.