FRÁGILES

Podemos batir tantos récords como queramos, superar todos los obstáculos posibles. Pero no sirve de nada porque nosotros, los seres humanos, somos los animales más frágiles. Ni fuerza, ni rapidez, ni agilidad, ni inteligencia…. Tan sólo con simples palabras pueden derrotarnos. Tan fácil y simple como palabras. Hachazos que te apuñalan, te destruyen por dentro, te corroen y duelen. Sobretodo duelen. Palabras que se te clavan en la memoria más fuerte que los tatuajes a tu piel. Te marcan y te cambian. Palabras que no se te olvidan y que hunden en la más pura miseria. Miseria que ni todo el dinero del mundo puede sacarte. Pero son ellas mismas las que te pueden impulsar a lo más alto, dártelo todo. Y es que nuestro mayor defecto también es nuestra mayor virtud. Un arma en nuestras manos que sólo depende de nosotros el como utilizarla.

1 comentario:

Estela Granados Barrero dijo...

Es cierto que muchas veces hay palabras que nos duelen tanto que nunca olvidamos... de verdad que razón tiene el texto..