Eterno París.

París, ciudad del amor. Ciudad que te acoge y te llena. La ciudad donde puedes sentir la dulce cocina en el aire, la que no entiende de imposibles. Puede ser que París sea eterno pero el amor no, por mucho que vivas en París.
Estaba tumbada en aquella mullida hierba mirando el cielo que me rodeaba, un cielo gris, parecía que esa noche iba a haber tormenta. Deslicé la mirada hacia el horizonte buscando algo; algo que me distrajese apenas milésimas de segundo para poder evadirme. Una pequeña mariposa se llevó toda mi atención. Tenía las alas verdes con pequeños círculos negros en el centro de las mismas, cual abismo en medio de la esperanza. Iba revoloteando de flor en flor, de capullo en capullo.
La pequeña ventisca, que se había formado advirtiendo el mal tiempo, arrojó una hoja hacia mi cara y tras ella una gota. Al volver la mirada a aquel animal de pequeñas complexiones, descubrí que no estaba solo. Ahora eran dos revoloteando frente a mí, en una danza de movimientos difícil de descifrar...
El gris oscuro se había vuelto de un negro amenazador. Decidí volver y con cierta tristeza me levanté y caminé por la misma calle húmeda, olor de lluvia, olor de lejanos recuerdos que me hacían sentir. Malos recuerdos. Me paré en uno de los muchos escaparates parisinos a observar cómo las gotas de agua corrían hacia abajo, impulsadas por la gravedad, juntándose unas con otras, juntas.
Un relámpago en forma de pequeño destello me hizo volver de mi larga ausencia. Empañando aquel viejo cristal dejé dibujado un corazón, mi corazón, para quien lo quisiera. Y seguí caminando por esa solitaria calle de París que me llenaba de nostalgia. Mi corazón ya había explotado. Dejé que el agua se mezclase entre las gotas saladas que corrían de mis ojos hacia mis sonrosadas mejillas. Me marché.

París, tú que tienes la magia en el ambiente pero no eres capaz de embaucarme, ¿seré yo o será que no hemos nacido para estar juntos?

1 comentario:

Walter dijo...

Te sigo,sigueme porfavor :)
http://goldenights.blogspot.com/