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Speed giró la cabeza hacia donde estaba Mery, y ésta se escondió rápidamente tras el primer árbol que encontró. No quería verle. No quería otra mentira más, ni otra sonrisa más pues sabía lo que significaba que estuvieran los dos juntos. Sabia que Jess era así, lo sabía perfectamente pero nunca hubiera podido imaginarse que se lo hiciera a ella, su amiga, por lo menos eso creía…
De pronto se juntaron y empezaron a besarse. Mery sintió que se estaba muriendo, sintió como si alguien le estuviera clavando en ese mismo momento una espada por toda la espalda, matándola. Sintió escalofríos por todo su cuerpo, y sus mejillas estaban totalmente empapadas por cada lágrima que le caía. Solo se dio cuenta de que estaba llorando al rato, cuando ya no pudo más y se vio obligada a correr, a escapar. Tan solo necesitaba un abrazo.
Verdadero. Cálido. Uno de esos abrazos en los que sobran todas las palabras. No tenia nadie de quien recibirlo, todas sus amigas tenían novio y estaban pendientes únicamente de ellos. Lo único que le quedaba era su familia. Esa familia que estaba repleta de adultos, a los que solo les importaban cosas estúpidas como eran el dinero, o el trabajo. Nunca nadie de su familia se había dado cuenta de que ella estaba mal. Y pocas veces había recibido ánimos. Las veces que la animaban eran en los días en los que tenia exámenes. Esos días en los que todos los padres intentan que sus hijos estudien, que saquen adelante el curso. Así pues, Mery se sintió totalmente sola. Llego a casa y sin saber que hacer encendió su ordenador. Siguió llorando mientras escuchaba las canciones de Speed y ella. Era como si de alguna forma las hubieran compuesto las mentes de ellos dos, reflejando a la máxima exactitud todos sus sentimientos.
“Me voy perdiendo en tu aroma, me voy perdiendo en tus labios que se acercan susurrando, palabras que llegan a este pobre corazón. “ Palabras que no volverá a escuchar, piensa. Y absorta en esas canciones…

-Paul: hola!
-Mery: hola
-Paul: que tal todo?
-Mery: afrontando la vida… y tu?
-Paul: bien. Como? Que t pasa?
-Mery: que la vida no siempre es como deseamos por mucho que lo intentemos…
-Paul: Tienes razón, pero tenemos de aprovecharla al máximo. Escucha. Hay cosas que pasan porque tienen que pasar. No lo sé, pero a mis dieciséis años no le doy demasiada importancia a eso. Tienes q cometer errores porque la vida consiste en eso, aprender de ellos y vivir. Tienes que saborear cada minuto, cada segundo. Porque cada año q crecemos vamos perdiendo un buen trozo de ilusión y esperanza. No. Yo tampoco lo entiendo porque las cosas nos acaban saliendo mal pero sabes q no me lo puedes negar. Hay cosas que merecen la pena vivirlas. Son cosas que no se buscan, sino que encuentran. Así, sin más. Rápido. Especial. Bonito. Nada es fácil, eso lo sabemos todos, pero hay q luchar, hasta mas no poder.
-Sonríe- Mery: gracias, intentare ser tan positiva como tú. Me voy a dormir, he tenido un día ajetreado. Buenas noches
-Paul: Buenas noches.

Apagó el ordenador, se puso el pijama y se fue a dormir. No acababa de entender las palabras que le había dicho Paul, la verdad, tenía razón pero nunca habían hablado mucho. Sí, se conocían desde hace mucho tiempo era uno mas de la pandilla pero nunca había tenido tiempo para conocerle un poco más. Quizás sea hora. Pensó. Alo mejor él la comprendía, podrían llegar a ser grandes amigos algún día. Porque en esa corta conversación lo había demostrado.

1 comentario:

Hollie A. Deschanel dijo...

A lo mejor sí, terminarán siendo amigos :)

Beso!